Si vas a postear una vez al año, que sea por un buen motivo. De nuevo, el Big Culo Day (ver entradas anteriores) nos da una razón de ser. En esta ocasión, con DOS (dos) culos, uno de fémina canárica y otro de extraterrestre varón.

El de pájara pintona

El de extraterrestre machito. Este está sacado de la galería de culos de Ranter Banter, digna de atención.
Etiquetas: Cosas de ver
Estamos descafeinados este año, que las diversas ocupaciones de la vida exterior (con la inestimable ayuda de la vagancia propia) impiden un correcto mantenimiento del blog, pero faltar a esta cita sería motivo de tal oprobio y burla que he tenido que salir de mi ensimismamiento y proporcionar al respetable una de las pocas cosas que pueden confortarnos en estos tiempos revueltos.
Culos.
Este año serán dos, uno de Steve Dillon (guionizado por Garth Ennis en Predicador), y otro más clásico de John Byrne:
El primero, un culo mal situado. Un culo con vida propia. El cúlico rostro de Cara Culo:

Siento el daño y la decepción que les haya podido causar este falso culo, pero lo he considerado necesario, como advertencia de que no es culo todo lo que nalgas tiene, ni todo culo en mano vale más que cien codos cachetes volando. Los culos son un instrumento del Bien, pero a veces pueden ser deformados y utilizados para los más retorcidos propósitos.
Pero el Big Culo Day es, ante todo, una ocasión para el regocijo y la alegría. Así que me despido con un culo canónico. Un culo poderoso, encuadrado en un conjunto inigualable: la Hulka de John Byrne. El PODER del culo:
Ampliamos el detalle y nos despedimos hasta el año que viene. No se olviden de pasar por el Centro Culero.

Etiquetas: Cosas de ver
Este tema ya se ha tratado, aunque desde otro punto de vista (o eso quiero creer) en este blog. Lo cual no deja de ser gracioso, dada la escasez de entradas que caracteriza, sobre todo en los últimos tiempos, a esta santa casa. Pero no puedo sustraerme al hecho de que, en los últimos años, he desarrollado una extraña obsesión -quizá obsesión sea muy fuerte, atracción efermiza e inexplicable sería mejor- hacia las islas. He decidido atribuirla, a falta de una explicación mínimamente satisfactoria, a la ausencia en mi ascendencia de un solo morador de la costa, hasta donde yo sé. Somos una familia de secano, en todas sus ramas.

Todo esto viene a servir de introducción para explicar lo maravillado que estoy con el Atlas des ìles abandonnées de Judith Schalansky (Atlas der abgelegenen Inseln en su edición original alemana). Es un libro magníficamente editado en el que se presentan, divididas por océanos, varias docenas de islas deshabitadas por completo o parcialmente, dedicando a cada una un texto y un mapa, además de una corta serie de datos que nos permiten situarla y caracterizarla. Habla la autora de la Isla de Pascua, de Pitcairn, famosa por el motín de la Bounty, de Iwo Jima. Nos informa sobre los avistamientos de OVNIs -por parte de un marino más o menos borracho- en la isla de Trinidade, a 1500 kilómetros de Rio de Janeiro, y nos proporciona datos tremendamente útiles para el conversador moderno, como que los buques balleneros que tenían su base en la Isla Decepción, en la Antártida, utilizaban cadáveres de pingüinos para alimentar sus calderas.
No es un libro para leer de un tirón -yo lo estoy condurando, en parte por miedo a que se termine, y en parte porque la cantidad de desolación que contiene es excesiva para una sola sesión-, pero sí una referencia obligada para el que, como yo, tenga un problema reconocido con las islas.
Etiquetas: Sitios a los que ir
“Salvo que sea la exdirectora general de la CAM, haya conseguido una suculenta pensión de Caixa Galicia o pertenezca a la enriquecida casta de Wall Street, no concibo que un asalariado se quede en casa esta tarde.”
Antonio Orejudo.
Esto es así, no hay más. Así que a la calle ya, hombrepordiós.
Etiquetas: Mundo en general
Etiquetas: Sin categoría
Si se puede ver esto, es que he conseguido publicar desde el correo electrónico, a través de Posterous. Hay formas más sencillas de hacerlo, pero al final no lo son tanto. Además, esto es lo que hace Warren Ellis, así que no puede estar mal hecho.
Es de esperar que la cantidad de actualizaciones aumente locamente, y que la calidad disminuya en la misma medida.
Etiquetas: Sin categoría
Interrumpimos la inane programación habitual para recordar a nuestros gentiles lectores que hoy se celebra el Día de la toalla, en honor del GENIO Douglas Adams y su Guía del autoestopista galáctico. Sigan los enlaces para salir de la ignoracia y la pauperidad intelectual, por favor.

Porque las toallas vienen de Portugal
Etiquetas: Cosas de leer
Si alguien tuviera que establecer el marco para un relato de corte apocalíptico y, por limitaciones del autor, ya fuera en lo referente a su experiencia o a su imaginación, el escenario tuviera que circunscribirse a Madrid capital, y a ser posible a un solo barrio, la Ciudad Universitaria sería sin duda una de las primeras opciones consideradas, pues su situación y fisionomía la convierten en candidato ideal.
Al sin duda sugerente entorno formado por las amplias avenidas -que estarían convenientemente desprovistas de todo arbolado, quizá con la excepción de algunos matorrales bajos, de los que pudiera decirse que su fruto, de sabor agrio y polvoriento, es todo un manjar para los escasos habitantes de la zona- se le añade el atractivo que suponen los grandes edificios de las facultades y escuelas. Estos podrían ser sin duda refugio de los pocos estudiantes que quedaran en aulas y despachos, organizados en bandas más o menos violentas, algunos dedicados a obtener los restos de tecnología de laboratorios y talleres, con miras a fabricar ingenios que les facilitaran la existencia, o se la dificultara a sus rivales; otros, de forma a priori menos práctica, pero quién sabe si más provechosa a la larga, podrían tener como meta la recuperación y organización del saber acumulado en las bibliotecas universitarias, de forma que, cuando pasara la tormenta, alguien supiera cómo utilizar las herramientas disponibles; de manera que no murieran las ideas.
La existencia de túneles de Metro bajo la Ciudad Universitaria no es sino el aliciente definitivo para su aprovechamiento literario: hasta el más pedestre de los creadores sería capaz de conjurar la imagen de grupos de personas, atrapados por el cataclismo en pleno tránsito entre su lugar de estudio o trabajo y sus hogares, que sobrevivirían en la red de trenes durante meses, alimentándose con los productos de las cafeterías y máquinas de comida rápida, y transportando víveres de un barrio a otro en canastos, que bien podrían suponer la vuelta al burro como medio de locomoción. Estos morlocks posmodernos, finalmente, saldrían a la luz difusa del amanecer nuclear, extendiéndose por el resto de la Ciudad y, con un poco de suerte, dando lugar a una civilización donde la educación superior sería, más que un lujo, una necesidad geográfica.
No seré yo quien escriba semejante cuento.
[Relato escrito para el II concurso de mini-relatos de literatura fantástica y ciencia ficción de la biblioteca de la Facultad de Física de la Complutense. No ganó nada de nada.]
Etiquetas: Escritos
Con esta entrada concluye una serie de cinco, pensada para celebrar la primera Fiesta Isleña de Insularo.net. Visiten la cabaña del jefe para sucesivas celebraciones.
Hecho Cuatro: el Archipiélago
Aunque vaya contra mis principios y todo aquello en lo que creo o dejo de creer, no me extenderé en esta entrada. Ya hemos establecido a lo largo de esta semana que las islas son lugares extraordinarios, inusuales y necesarios. Que si los continentes gozan de mayor aceptación que las islas entre el gran público, se debe solamente a que ocupan mucho más espacio, y permiten la existencia de gran variedad de historias en su seno. E incluso este problema tiene solución, como adelantamos en la presentación realizada el primer día de esta Fiesta Isleña. Porque no hay duda de que solo hay una cosa mejor que una isla: un archipiélago.
Etiquetas: Escritos
La serie sobre las Islas continuará el domingo lunes. No se vayan, por favor.
Etiquetas: Escritos