Hace un par de horas leí en el blog de Enric González un post, titulado “La fábula del pavo” en el que se decía esto:
“En su libro De Beirut a Jerusalén, Thomas Friedman
lo explicaba con la fábula del pavo. Un viejo beduino tenía un pavo
(creía que su carne le devolvería el vigor sexual) y una noche se lo
robaron. El beduino llamó a sus hijos: “Chicos, corremos un peligro
terrible, me han robado el pavo”. Los hijos no le dieron importancia al
asunto. Semanas después alguien les robó el camello. Los hijos se
alarmaron y el padre les dijo: “Olvidaros del camello, encontrad el
pavo”. También el caballo fue robado, y lo mismo: “Lo que hay que
encontrar es el pavo”. Luego fue violada la hija. El padre explicó:
“Todo ha ocurrido a causa del pavo. Cuando vieron que podían robarnos
un pavo impunemente, lo perdimos todo”.Intransigencia,
escarmientos exagerados, venganzas eternas, violencia desproporcionada,
son los fundamentos del poder. Para comprender algunos de los
acontecimientos más terribles ocurridos en la región (la matanza de
kurdos con gas por parte de Sadam, la masacre de Hama por parte de
Assad), hay que acordarse de la fábula del pavo. Quien manda no puede
permitir el más leve desafío a su poder, y debe castigarlo con la
máxima rotundidad posible.”
Y después he leído en Haaretz este artículo, en el que el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, decía:
“You carried out the mission and prevented the flotilla from reaching
Gaza,” Barak said. “We need to always remember that we aren’t North
America or Western Europe, we live in the Middle East, in a place where
there is no mercy for the weak and there aren’t second chances for
those who don’t defend themselves. You were fighting for your lives – I
saw it, and I heard it from your commanders.”
¿Conclusiones? Dos, de momento:
a) Los israelíes (o, si nos ponemos políticamente correctos, su clase política) están por civilizar, bastante lejos de ser el “bastión de la democracia liberal en Oriente Medio” que algunos nos quieren vender. No es ya que actúen como salvajes y criminales. Es que se enorgullecen de ello.
b) Reitero mi admiración por Enric González. No sé si habrá leído el artículo de Haaretz antes de colgar su entrada, pero sí que parece haberle cogido el punto a la corresponsalía en Israel. Así que, además de escribir buenas columnas opinativas, también es buen periodista. Un lujo, vamos.

3 respuestas hasta ahora ↓
1 Julio // jun 2, 2010 a las 21:17
Que bien combinadas. Una cosa lleva a la otra y otra a la una. Lo de Oriente Medio no puede seguir mucho más tiempo sin una novela del tamaño de Thomas Mann, pero de momento nos tenemos que montar lo que podemos a base de este tipo de fragmentos, de videos de youtube, de enlaces y posts de blog.
Voy a meter en mi feevy a ese Enric González.
2 Falando no deserto » Mavi Marmara // jun 2, 2010 a las 21:56
[...] fotografía encontrada en el blog de Enric González, por medio del colega Antonio de [...]
3 quettaheru // jun 2, 2010 a las 22:33
La verdad es que quizá sí que haga falta algo estilo novela para poder recogerlo todo con una perspectiva reposada, analizando bien. Pero, dado cómo está la cosa, creo que el reposo es un lujo que de momento no va tiene lugar en Palestina y adyacentes. Me gusta el blog de Enric González porque, sin salirse de la actualidad, mira las cosas desde puntos de vista poco habituales. Creo que con eso nos tendremos que apañar por ahora.
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