Entrando por la salida de emergencia

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MV Rachel Corrie

junio 7th, 2010 · 5 Comentarios

Es difícil escribir algo mejor, nuevo o simplemente diferente de lo que se ha escrito los últimos días sobre la rimbombantemente llamada Flotilla de la Libertad. Como decía Guillermo López en La Página Definitiva, refiriéndose a las elecciones británicas, el efecto Sáenz de Ugarte hace que casi cualquier cosa que vaya a decir yo la habrá expresado él mejor en Guerra Eterna. Así que quien quiera enterarse bien, que repase sus archivos. Y los artículos de Enric González en El País, que también valen la pena.

Por los motivos que he expuesto no pensaba dedicar una entrada al asalto israelí al Mavi Mármara. Ya he seleccionado enlaces referidos a algunos de los puntos más vergonzosos y criminales del asunto, y no pensaba pasar de ahí. Pero hoy he leído una entrada en el blog War in Context que me ha parecido muy significativa.

Obviemos el ataque (pirata) -hubiera o no resistencia a bordo del Mavi Mármara, en primer lugar se produjeron disparos por parte de la marina israelí: ellos fueron los atacantes, y no al revés como han intentado hacer creer- en aguas internacionales a un barco de un país miembro de la OTAN, cuyo secretario general ha dicho algo así como “qué cosa más fea han hecho nuestros amigos, esperamos que no lo repitan”, que transportaba ayuda humanitaria. Intentemos ignorar el asesinato de nueve de sus pasajeros y el secuestro de más de seiscientos activistas -europarlamentarios, parlamentarios israelíes y políticos varios incluidos. Dejemos a un lado los malos tratos denunciados por los tripulantes y pasajeros detenidos.

Centrémonos en el último barco, el Rachel Corrie. Con varios días de retraso, llegó a la misma situación que el resto de la flotilla. El Gobierno irlandés pidió formalmente a Israel que lo dejara llegar a Gaza. Israel dijo que nones, lo asaltaron sin violencia y ahora parece que van a deportar a los pasajeros, como han acabado haciendo con los otros seiscientos. Indignante, de nuevo, pero nada sorprendente. Al menos no han matado a nadie. Aunque ya que estaban, esta vez iba una premio Nobel a bordo; si se lo hubieran currado un poco, lo del arresto domiciliario de San Suu Kyi en Birmania iba a quedar como una bromita al lado de esto. Pero no aprovecharon.

Como ya sabrá el lector, el MV Rachel Corrie se llama así en honor de una pacifista estadounidense que fue aplastada por un bulldozer del ejército israelí en 2003, cuando intentaba evitar que demolieran la casa de una familia palestina. Hasta ahora, era una de las pocas muertes de extranjeros -occidentales, claro, jordanos, sirios, etcétera no cuentan para estas cosas- debidas a la ocupación de Gaza. Se ve que, aunque según Israel fue un desgraciado accidente, ellos nunca harían eso queriendo, claro, prefieren no pensar mucho en ello:

En el vídeo, al referirse al barco, lo hacen por el nombre de Linda, que es como se llamaba antes de que lo adquiriera la coalición Free Gaza. Quizá sea hilar demasiado fino, pero me da la impresión de que esto es sintomático del mecanismo que Israel, como entidad inconsciente, utiliza para seguir convencidos de que ellos son las víctimas, como indica Enric González en un artículo de este domingo:

“El viceministro de Asuntos Exteriores, Danny Ayalon, pronunció el lunes una frase reveladora, y sin duda sincera, en un mensaje dirigido a los judíos en el extranjero poco después del asalto al navío turco Mavi Mármara: “Gracias por escuchar, por comprender, por defender y por intentar colocar las cosas en la perspectiva correcta, recordando que nosotros somos aquí las víctimas y que somos nosotros quienes nos vemos obligados a emprender estas acciones para defendernos”. También debía ser sincero el primer ministro, Benjamín Netanyahu, cuando denunció la “hipocresía internacional”.”

Con pequeños trucos como este es como pueden seguir los soldados, los políticos, la gente en general -hablo de los no completamente fanatizados, los que en circunstancias normales podrían preguntarse hasta qué punto es correcto lo que su país hace con un millón y medio de personas-, viviendo convencidos de que ellos son el pueblo elegido, que a ellos les asiste tanto la Razón como la Verdad.

Etiquetas: Mundo en general

5 respuestas hasta ahora ↓

  • 1 Small Blue Thing // jun 7, 2010 a las 9:41

    Me gusta mucho el post, la verdad. No creo que sobren posts al respecto. Tan sólo diría un matiz: no es sólo lo que hace su país con un millón y medio de palestinos. Es lo que su país hace con ellos, con sus hijos adolescentes (a los 17 te vas a la guerra, amigo israelí), con los judíos de origen etíope, o lo que hizo con la población hebrea minoritaria. Sólo entendiendo globalmente el apartheid racial-nacional que constituye la esencia misma del Estado de Israel para con todos los residentes en el área de influencia, se puede entender este conflicto sin caer en la espiral del “tú-más-terrorista-que-yo”.

    Que Raphael Schultz haya empezado a utilizar el 11M para ganarse las simpatías del pueblo español es un síntoma de que se les está acabando la munición ideológica. A ver cuándo dejamos todos de venderles las otras.

  • 2 quettaheru // jun 7, 2010 a las 19:12

    Gracias :)
    Sí, es verdad que es imposible separar los diferentes aspectos de la paranoia -literal- en la que vive ese país. Cuidado, no digo que todos los israelíes sean racistas, ni que sean todos unos psicópatas ni nada: digo que el clima en que viven es ese, y eso se nota en su comportamiento y en sus relaciones con el resto del mundo (y principalmente con su entorno, claro).

    En cuanto al señor Schultz, mejor no hablar. Considero que es uno de los peores productos de lo referido en el párrafo anterior, y no uno demasiado listo, además. Su opinión es poco relevante; como nuestro Ánsar, vamos.

  • 3 Joel Spinoza // jun 7, 2010 a las 20:52

    Márchese, señor Cuetajeru.

  • 4 Clara // jun 7, 2010 a las 21:01

    Muy señor mío:
    En primer lugar, agradezco sus largos comentarios. Serán siempre bienvenidos, primero por mí, y luego por los lectores a los que su ágil prosa alivie mis textos graníticos.

    En cuanto a Elvira Lindo, es verdad que ella fue periodista antes que otra cosa. Primero reportera en Madrid, luego se pasó al cultural y luego ya le dio por los guiones, por manolitear, por la televisión… y luego el columnismo. Y sólo en Tinto de verano II, Nueva York. Es verdad que tiene cara, que es reconocible. Y que es divertida. Y que ahora mismo está lejos de reportear (¿es periodista quien sólo opina?¿se es periodista siempre, aunque no se periodistee?). En cualquier caso, su trayectoria no le quita razón. Tampoco creo que su artículo sea en realidad una hipocresía monstruosa y peluda; no es que lo haya escrito, por ejemplo… Jorge Javier aka Mermelada. Y, aunque lo hubiera escrito mi vecino, el señor de los conejos, sería igual de cierto. Lo que es más importante: igual de esperanzador, igual de “palmadita en la espalda, ánimo, campeona”.

    Para eternizarme aún más:
    Un tal Ponsoby escribió en 1928 “Falsehood in wartime”, donde explicaba los mecanismos básicos de la propaganda de guerra. Anna Morelli, historiadora, los resumió en un bonito decálogo. El punto número 2 del susodicho es “El adversario es el único responsable de la guerra”.
    Un tal Hitler dijo en 1939, en una carta al Foreign Office: “Este estado de cosas es intolerable para una gran Potencia. Y ha forzado a Alemania -a su pesar- para que deje de ser espectador pasivo de los últimos meses y tome por su cuenta las medidas necesarias para con los intereses alemanes legítimos”. Hablaba de Polonia. Podría haber dicho también: “somos nosotros quienes nos vemos obligados a emprender estas acciones para defendernos”.
    Israel se considera en guerra contínua. Y actúa en consecuencia.

    [En realidad esté comentario es una venganza doble por tu comentario... breve]

  • 5 quettaheru // jun 8, 2010 a las 10:52

    ¡Tengo un troll! ¡Tengo un troll!

    Ah, no, mierda. Es el señor Chema aka Joel Spinoza. Me acabas de romper el corazón otra vez.

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